
Se inicia una época de confusión y luchas internas. En octubre de 1824, la Asamblea Constituyente eligió como primer Presidente de la República Mexicana a Guadalupe Victoria. El país se había dividido en dos grandes partidos: conservadores y liberales, que pelearon con ahínco. Los segundos se apoyaban en el ejército. Durante ese período se sucedieron las revoluciones, una tras otra. El General Santa Anna llegó al poder en 1833 con el apoyo de los conservadores. Este personaje apareció en la historia de México luchando contra los españoles y fue un insurgente enérgico y heroico. Su figura contradictoria ha sido juzgada de muy diversas maneras. Gobernó al país durante 25 años, con breves interrupciones, encargándose 11 veces de la Presidencia. Durante el último período estableció una verdadera dictadura. En su primer mandato fue vicepresidente el Dr. Valentín Gómez Farías, ya conocido por favorecer las formas de Santa Anna dictó varias medidas anticlericales que disgustaron a éste y, a su regreso, lo derrocó y anuló la Constitución Federal de 1824, sustituyéndola por un gobierno centralizado. Esto provocó rebeliones en diversos puntos del país entre los grupos partidarios de la autonomía federal. Fueron sofocadas con rapidez, salvo la de Texas, que por estar escasamente poblado había recibido a muchos colonizadores procedentes de los Estados Unidos. Hacia 1830 se habían establecido en esa región unos 30,000 emigrantes y se hablaba ya de comprársela a México. En vista de los sucesos, el Gobierno Mexicano restringió la entrada en esos territorios.
En el curso de las guerras civiles anteriores a la guerra con los Estados Unidos, los colonizadores franceses se habían quejado de ciertas vejaciones. Entre ellos, un pastelero adujo que se le habían robado setenta mil pasteles en su tienda de Tacubaya. Como solía hacerse en el siglo XIX, el Rey de Francia envió una escuadra a Veracruz, tras tanto, el Presidente pagó una indemnización al gobierno francés, resolviendo así el asunto. Santa Anna volvió entonces a recobrar su popularidad por haber perdido una pierna en la llamada "Guerra de los Pasteles". La guerra con los Estados Unidos era casi inevitable, La población de este último país estaba extendiéndose sobre las fronteras mexicanas, no sólo en Texas sino también en California y otros territorios. En cambio, la población mexicana aumentaba lentamente, demasiado ocupada con sus guerras civiles para pensar en la colonización del territorio norte.
La suerte de la guerra fue muy distinta de lo que se esperaba. En realidad, ninguno de los gobernantas de ambos países deseaba pelar. Pero Santa Anna, y éste obtuvo alguna victoria que no pudo mantener. Después de desembarcar los norteamericanos en Veracruz sufrieron una serie de derrotas en Cerro Gordo, Padierna, y otros sitios, pero luego los adversarios entraron en Puebla. Por último, los norteamericanos asaltaron la capital. El sitio duró tres semanas. Santa Anna y sus hombres defendieron con su gran valor la ciudad de México, y a la vez iniciaron negociaciones de paz. En esa ocasión. Los mexicanos olvidaron sus disensiones y pelearon juntos por defender a su patria. Santa Anna dio entonces prueba de su astucia logrando del general Scott una "tregua" para discutir las condiciones de paz, mientras reparaba la defensa de la ciudad que estaba my deterioradas por la lucha. Por fin, los norteamericanos asaltaron la fortaleza de Chapultepec. Los cadetes de la Escuela Militar la defendieron heroicamente, muriendo algunos de ellos y pasando a la historia con el nombre de "Niños Héroes". El 14 de septiembre de 1847, las tropas norteamericanas desfilaban por el Zócalo y terminó la guerra. El 2 de febrero se firmó un tratado en virtud del cual México cedía, además de Texas, que se había declarado independiente en 1836. Los territorios que ahora constituyen los estados de Arizona, Nuevo México y California, a cambio de una indemnización de quince millones de dólares. Cuando las fuerzas norteamericanas tomaron la capital, Santa Anna renunció a la presidencia, y el país cayó en la más completa anarquía.