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PARA LOS AMANTES DEL EXCURSIONISMO Y LA NATURALEZA, LOS CENOTES DE TAMAULIPAS.
Por: Jess Chilián
Fotos: rutamxo.com
Tamaulipas depara sorpresas a los amantes del excursionismo y de la naturaleza: bellos escenarios naturales en paisajes áridos o selváticos, templados o tropicales; increíbles senderos que conducen a plácidos ríos, transparentes manantiales, impresionantes sótanos, grutas y misteriosos cenotes, mismo que encontramos en un pequeño jirón de tierra tamaulipeca donde se les conoce comúnmente con el nombre de “pozas”. El municipio de Aldama cuenta con cenotes únicos en el norte de México por extensión, belleza y profundidad, son la Poza El Zacatón con aproximadamente 400 metros de profundidad, la Poza Verde, La Pilita (Aguas termales), la Azufra, la del Caracol y Las Potrancas.
También a unos cuantos metros de los cenotes se puede encontrar una red de grutas subterráneas conocidas como Los Cuárteles. En los Cenotes, el techo de las cavernas inundadas se debilita y derrumba dejando al descubierto un amplio espejo de agua entre paredes y rocas. El Nacimiento, una pequeña comunidad que es el punto real de partida para la excursión a las pozas. Lo ideal es ir de campamento y junto al lugar conocido como el “Nacimiento del Río” se puede establecer; apacible y hermoso paraje ribereño, rodeado de palmas, ideal para descansar antes de comenzar la aventura. Con las primeras luces de la mañana, tras un gran desayuno mexicano y con la mochila a la espalda se puede iniciar el recorrido.
La poza del Zacatón tiene la forma clásica de los cenotes: una enorme cavidad abierta de 116 metros de diámetro, con paredes verticales que tocan la superficie del agua unos 20 metros bajo el nivel del terreno. Sus tranquilas aguas, de color verde muy oscuro, dan la apariencia de estar estancadas; sin embargo, 10 metros más abajo existe un túnel natural de 180 metros de largo que comunica la poza con el nacimiento del río, y a través del cual fluyen corrientes subterráneas. Es llamada así porque sobre la superficie del agua hay un islote flotante de zacate que se mueve de una orilla a la otra, quizás a causa del viento o de la imperceptible circulación del agua.
Se da por supuesto que todas las pozas se comunican subterráneamente; sin embargo, se diferencian en el color, transparencia y contenido azufroso de sus aguas, quizá debido a la existencia de distintos mantos acuíferos, cada uno con diferente calidad de agua, los cuales se mezclan posteriormente en una sola corriente que fluye hacia su desagüe recíproco en el nacimiento del río. Lo que no resulta fácil de explicar es la increíble profundidad, estimada en 329 metros que alcanza La Poza del Zacatón.
De mucho mayor diámetro que la del Zacatón, la Poza Verde no tiene la apariencia del clásico cenote; las paredes que la circundan no caen a plomo y están cubiertas por una tupida vegetación donde sólo distinguimos las inconfundibles palmas de Sabal mexicana. Da la impresión de haber descubierto un misterioso lago, perdido en lo más recóndito de una exótica y húmeda selva tropical. Puedes descender algunos metros por una ladera hasta la única “playa”, de firme roca caliza, que existe en el perímetro de la poza; el agua es de color entre verde y azul, ideal para el buceo.
Nuestra siguiente parada fue en un pequeño estanque natural conocido como La Pilita, situado en una suave depresión del terreno; el diámetro de esta poza es muy pequeño y el agua se encuentra casi al nivel del suelo. Eso sí, mucho más fría que en las otras. Seguimos hacia La Azufra; es el único lugar donde el origen sulfuroso del agua es evidente: de color azul turquesa lechoso, caliente al tacto y un constante burbujeo en la superficie. La gente va allí a bañarse para aprovechar las propiedades curativas del agua de la singular alberca natural.
Los Cuarteles es un lugar con un inusitado espectáculo: una enorme galería subterránea iluminada por claraboyas naturales por donde penetran los recios troncos y las raíces de los gigantescos higuerones que buscan el húmedo interior de la caverna.
La mayoría de estos tragaluces son de unos cuantos metros de diámetro, pero también hay grandes hundimientos, debidos al colapso del techo, en donde se ha desarrollado un singular bosque de piedras y árboles; la naturaleza ha creado aquí una fantástica arquitectura surrealista que no hay que dejar de admirar.
El municipio de Aldama brindará un experiencia con múltiples escenarios naturales para todos los gustos. Lo mejor a 1 hora aproximadamente de Tampico, 5 horas de Monterrey, 5 horas de Reynosa y Matamoros, 2 horas de Ciudad Victoria, 1 hora de ciudad Mante, muy accesible. La comida es muy rica en Barra de Morón y el trato cálido de su gente.
Mayores informes:
Secretaria de Turismo del Estado de Tamaulipas
Hernán Cortés n° 136 Col. Pedro Sosa Edif. El Peñón
Ciudad Victoria, Tamaulipas C.P. 87500
Tel. 01 (834) 315.61.36
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