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HISTORIA, ARTE Y AVENTURA EN EL NORTE DEL ESTADO, DONDE TE SEDUCE EL DESIERTO.
Por: Josué Hermes
Fotos: rutamxo.com
El Altiplano Potosino se ubica en una gran parte del área geográfica conocida como El Salado, tiene una altura media aproximada de 2000 metros sobre el nivel del mar. En su extensión se localizan algunos sistemas orográficos como son: las sierras Charcas, de Catorce, de Guadalcázar, del Coro e Ypoa y San Pedro Naola en la parte sur del Peñón Blanco, Ahualulco y San Miguelito. Su vegetación es de matorrales desérticos. En su extremo norte se localizan la lechuguilla; hacia el sur algunos mezquitales escasos y al suroeste áreas de pastizales y zacatales; en algunos sitios de la sierra de Guadalcázar, en la región de Coronados de la Sierra de Catorce.
En la parte media de la Sierra de San Miguelito, al sur de la Ciudad de San Luis Potosí, se localiza vegetación de pino y encino. El clima es seco estepario desértico en el extremo norte; sin embargo, en los sitios antes mencionados de vegetación de pino y encino el clima es templado. Los vastos desiertos del Altiplano nos dan la bienvenida antes de detenernos a admirar la belleza arquitectónica de la Ex Hacienda de Peotillos, que fuera construida en el siglo XVIII, como eje del sistema económico de la zona. Este breve encuentro con la historia será el preámbulo perfecto para continuar con una visita al legendario Guadalcázar, alguna vez capital del Estado. Entre las estrechas calles coloniales de este pueblo, notarás que la Parroquia de San Pedro Apóstol (1725), el Templo de la Purísima Concepción (1749), el Palacio Municipal (siglo XVII) y la Ex Real Casa de Moneda (siglo XVIII), son los mejores exponentes de su aún perdurable esplendor.
Reserva un tiempo para conocer el Museo de Arte Sacro, ubicado en el Camarín de la Parroquia de San Pedro Apóstol, que exhibe piezas de los siglos XVII y XVIII, elaboradas especialmente para la decoración y las liturgias del edificio religioso. Al amanecer nos dirigiremos a El Realejo, una agradable comunidad agrícola que nos abre las puertas de un estrecho contacto con la naturaleza y la aventura. El lugar, es una excelente alternativa para practicar senderismo, rappel, escalada deportiva, cabalgata, ciclismo de montaña y agroturismo. Los cerros, las grutas (algunas de ellas con increíbles vestigios arqueológicos) y las muchas colinas que aquí se encuentran te brindarán tentadores retos que no podrás resistir. Hay servicio de hospedaje tipo rústico y alimentación.
A la mañana siguiente, después de desayunar, puedes visitar las Grutas de las Candelas, notables por sus bellas formaciones naturales. De esta manera damos por terminado nuestro recorrido del día. Un paseo sin prisas por las tranquilas calles de Matehuala, la ciudad más próspera del Altiplano. Edificios como la Catedral de la Inmaculada Concepción (construida a finales del siglo XIX) o el Teatro Manuel José Othón (de principios de siglo XX), serán escala obligada para recrear la pupila con el esplendoroso arte arquitectónico de la ciudad. En la concurrida Plaza Principal, destacan por su valor histórico y patrimonial la Casa de los Portales, que en 1811 fuera posada de Miguel Hidalgo, y el Palacio Municipal, capital de la República de 1863 a 1864. El Templo San Salvador de Orta y el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe (este último ubicado en la localidad Ojo de Agua), también forman parte del gran orgullo cultural de Matehuala.
En cuanto al buen comer, no hay de qué preocuparse, cabrito asado y al pastor, cabrito en su sangre, mole rojo, pollo al corral, pacholas de maíz o de carne, molotes de queso o de frijoles, cabuches, requesón o queso de leche de cabra, serán las deliciosas opciones para saciar tu apetito. La mañana siguiente partiremos hacia Charcas, un antiguo Real de Minas que todavía centra en la minería su principal actividad económica. Sus atractivos son el Templo Parroquial, erigido en el siglo XVIII, y el antiguo edificio de la Alhóndiga, ahora convertido en escuela. A cuatro kilómetros se llega a las grutas de la Cueva Azul, cavidad natural adornada con increíbles estalagmitas y estalactitas.
Luego de conocer la Ex Hacienda de Guanamé (siglo XVIII), el viejo Acueducto, la neoclásica Parroquia de San Sebastián Mártir y la nostálgica Estación de Ferrocarril, nos iremos a descansar. Después de desayunar unas gorditas de queso o un pan con riquísima cajeta, nuestro próximo destino es el poblado de Moctezuma, famoso por sus espléndidas artesanías en tejido de malla. Vale la pena visitar su Palacio Municipal y la Parroquia de Santa Ana, al igual que los cascos de las Ex Haciendas de Cruces, San Antonio de Rul y Enramadas. Ya satisfechos de nadar en los frescos balnearios de la población, es hora de continuar nuestro viaje a Ahualulco, donde se encuentra la Presa Genoveva, una de las más grandes del Estado e ideal para la pesca recreativa.
También son interesantes las Ex Haciendas de San José del Corte y San Francisco Javier de la Parada. Al caer la tarde, la aventura termina a pocos kilómetros de aquí, en la capital del Estado. El enigmático Real de Catorce fue fundado en 1778, los yacimientos de plata de este próspero Real de Minas trajeron gran esplendor a la localidad durante todo el siglo XIX, el cual poco a poco se fue apagando a la par que el mineral se agotaba. No obstante, el encanto y la nostalgia que inspiran sus gallardos edificios coloniales aún atraen la visita de miles de turistas, ávidos ya no de encontrar tesoros materiales, sino de conocer un lugar auténtico, donde la historia palpita a una frecuencia inusitada.
El maravilloso Túnel de Ogarrio, obra de la ingeniería del siglo XIX, que atraviesa 2.5 km de roca sólida, nos dará la bienvenida a un mundo petrificado en el tiempo. Dominando la Plaza Principal verá el Templo de la Purísima Concepción. Enfrente se encuentra la magnífica Casa de Moneda, hoy convertida en el Centro Cultural Real de Catorce, dedicado a la difusión del arte y la cultura. Uniéndose a esta exhibición histórica al aire libre, el Jardín Hidalgo, el Palenque, el Cementerio, la Capilla de la Virgen de Guadalupe y la Plaza de Toros, forman parte del repertorio de vestigios que revelan la intensa vida colonial, la cual alguna vez fluyó, esplendorosa, por estas callejuelas empedradas.
Mayores informes:
Secretaria de Turismo del Estado de San Luis Potosí
Manuel José Othón n° 130 Col. Centro
San Luis Potosí, S.L.P. C.P. 78000
Tel. 01 (444) 812.99.39
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