México Norte: Sonora

Una gran experiencia para el espíritu y los sentidos. El desierto, la montaña y el mar, unidos en un rincón de México. Cuando llegues a Sonora fíjate en el cielo, las coloraciones que alcanza son realmente fascinantes. Dependiendo del sitio donde te encuentres, se le puede ver de un azul intenso por las mañanas o de un naranja brillante al atardecer; los grises y ocres también forman parte de su repertorio.

El cielo de Sonora es especial y bajo él te esperan muchas sorpresas que no podrás olvidar. La capital, es una ciudad que ha alcanzado un desarrollo impresionante al combinar en su entorno la actividad industrial, agrícola y ganadera, gracias ala tenacidad de su gente. Al visitarla, te encontraras con una mezcla sutil de antigua arquitectura del Siglo XIX con un moderno urbanismo.

La costa es sencillamente maravillosa. El Mar de Cortes baña numerosos sitios, donde se ofrecen todas las comodidades al viajero junto a un paisaje natural muy diferente al de otras zonas costeras del país. Guaymas es el puerto más importante de la región tanto por el movimiento de carga como por su riqueza en especies marinas, entre ellas el camarón que es utilizado en riquísimos platillos. Más al norte se encuentra Bahía de Kino, en donde se combinan las antiguas tradiciones seris con una pujante infraestructura turística. Aquí se encuentra el Museo Costumbrista de los Seris, antiguos pobladores de la región.

Puerto Peñasco es otra de las opciones en la costa sonorense para disfrutar del mar, del sol y de hospitalidad de los habitantes. Aquí también pueden practicarse diversos deportes acuáticos como el buceo en aguas cristalinas y la pesca. Desde Puerto Peñasco se puede llegar a la Isla San Jorge, en hogar de lobos marinos, delfines y vaquitas, que se puede visitar para admirarlos en su hábitat natural.

La zona desértica de Sonora posee una belleza singular. Aquí existe un área protegida que puede ser visitada para conocer la flora y la fauna del desierto, así como los enormes hoyos conocidos como cráteres maar, que le dan al paisaje un aspecto lunar. Los cráteres se originaron por la explosión causada ante el contacto de magma hirviendo y agua subterránea, lo que ocasionó una fuerte descarga de vapor a presión hacia la superficie; algunos de estos cráteres alcanzan los 120 metros de profundidad y hasta 1 kilómetro de diámetro.

La fauna que aquí se puede apreciar incluye al borrego cimarrón, el berrendo, la tortuga del desierto y el monstruo de Gila; la flora no es muy variada, pero basta con admirar al sahuaro y al cardón, especies que no existen en ningún otro desierto del mundo. Este lugar está declarado Reserva del a Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, cuya entrada oficial se encuentra sobre la carretera N° 8 que va de Sonoyta a Puerto Peñasco.

Si dispones de algunos días, te sugerimos recorrer la ruta de las misiones fundadas pro el padre Eusebio Kino en el Siglo XVII, donde no sólo percibirás la gran labor evangelizadora y social que desarrolló este personaje, sino que también descubrirás bellos paisajes y encantadores pueblos así como antiguas construcciones coloniales que esconden numerosas historias en las paredes de los templos y misiones.

Los poblados que se encuentran en la ruta que recorrió el padre Kino son Magdalena de Kino, Caborca, San Ignacio de Caborica, Imuris, altar, Tubutama y otros, que te están esperando para regalarte un pedacito de su pasado.

Al sureste de Sonora te espera Álamos, una verdadera joya colonial por sus construcciones que datan del Siglo XVII, la cual quedó semiabandonada una vez que se agotaron las minas que le dieron su esplendor, pero fue rescatada posteriormente para que pudiera ser admirada por los visitantes. El lugar cuenta con todos los servicios para una cómoda estancia, además de atractivos naturales que invitan a la recreación.

Publicado en: México Norte, Rutas Turísticas. Tags: , , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.