La Quemada, singular entre los sitios mesoamericanos

Por: Jess Chilián
Fotos: Natura Film Group

QuemadaLa Quemada es una zona arqueológica también conocida (según algunas versiones) como Chicomóztoc, se localiza en el Municipio de Villanueva, en el estado de Zacatecas, a 56 kilómetros al sur de la ciudad de Zacatecas sobre la Carretera Federal número 54 Zacatecas – Guadalajara, México. Sobre el nombre de esta zona, no hay referencias claras, aparentemente el nombre “La Quemada”, fue como consecuencia de un incendio.

Es muy probable que sobre pocos sitios arqueológicos se haya especulado tanto como sobre La Quemada, Zacatecas, un lugar al que historiadores y arqueólogos han atribuido, desde el siglo XVIII hasta la actualidad, diversas funciones y relaciones. Con el patriotismo criollo del siglo XVIII, en vísperas de la Independencia, se despertó la inquietud sobre esta monumental ruina a la que se relacionó con el legendario Chicomóztoc, por donde pasaron los mexicas en su peregrinación rumbo al Anáhuac.

Por su parte, los arqueólogos del siglo XX la han visto como un enclave teotihuacano, un imperio tolteca, un centro tarasco, un bastión contra intrusiones chichimecas y la capital de todos los grupos sedentarios al norte del río Santiago. Ha sido hasta las últimas dos décadas cuando los trabajos arqueológicos han traído a la luz el papel de La Quemada en el Norte de Mesoamérica durante el periodo clásico.

Los trabajos arqueológicos efectuados en esta zona a partir de la década de 1980, principalmente, han permitido precisar que La Quemada se desarrollo entre los años 500 y 900 d.C. (periodo Clásico) y que fue contemporánea a la cultura chalchiuites, caracterizada desde los primeros siglos de nuestra era por una intensa actividad minera. Por las huellas de incendio que se han encontrado en varias partes del sitio se infiere un abandono repentino del asentamiento. Es considerada como el sitio que representa la Cultura del Valle de Malpaso,  en este lugar se pueden admirar edificios construidos sobre terrazas artificiales en la ladera de un cerro; el material de construcción es de piedra laja y barro.

La altura del Cerro de La Quemada es de unos 150 metros. Entre sus construcciones destacan el Salón de las Columnas, el Juego de Pelota; la Pirámide Votiva y las construcciones del sector de La Ciudadela, (parte alta del cerro);  en el que se pueden admirar vestigios de una pequeña pirámide y una plataforma, circundadas por una muralla de más de 800 metros de longitud, además de los 200 kilómetros de calzadas, que interconectan centros ceremoniales y habitacionales. Los trabajos de investigación han permitido calcular una ocupación y desarrollo de La Quemada aproximadamente, entre los años 400 al 1050 d.C. (periodos Clásico y Postclásico Temprano), y que  fue contemporánea de la Cultura Chalchihuites.

QuemadaDesde el punto de vista arqueológico, se han originado varias controversias entre las que se han mencionado que el sitio perteneció a una cultura de transición entre el área del norte de México y del suroeste de Estados Unidos por una parte; y por la otra, las altas civilizaciones de más al sur, en lo que se ha llamado Mesoamérica. De igual manera, se considera a la cultura que floreció en el Valle de Malpaso, parte de la frontera norte de Mesoamérica. Según la arqueóloga Marie Areti Hers Después del año 900, el territorio que ocupó la cultura «Chalchihuites» recibió la influencia de la tradición Aztatlán en el sur de Durango y experimentó el supuesto apogeo de Tuitlán y de algunos enclaves surmesoamericanos que se prolongaron hasta la conquista.

Hers y su grupo no creen que el apogeo de Tuitlán haya ocurrido después del año 900 y afirman que su abandono se dio en forma similar al del resto de los asentamientos de la cultura «Chalchihuites». La fase agrícola de esta cultura puede abarcar desde hace 2 000 años, aproximadamente, hasta los años 800 a 900 de nuestra era. En su fase inicial comenzó a extenderse de la parte suroccidental (Bolaños Juchipila) hacia las otras subáreas, durante un largo periodo de aculturación que culminó con la creación de centros hegemónicos como Altavista y Tuitlán. Por tanto, se trata de casi un milenio de historia de grupos sedentarios. Este gran territorio, que forma un ecosistema favorable a la actividad humana, abarca desde la Sierra Madre Occidental hasta las primeras tierras áridas o semiáridas que se localizan al oriente, justo donde la escasez de agua dificulta las cosechas. En nuestra opinión, ésta fue la auténtica frontera de Surmesoamérica, donde existió un gran número de asentamientos humanos en torno a las cuencas y afluentes de los ríos Juchipila, Bolaños, Chapalagana, Mezquital y Nazas.

La agricultura fue la principal actividad de estos grupos humanos: su vida giraba en torno a la producción de alimentos en las tierras irrigadas por ríos en terrazas de cultivo. En el área se han encontrado variedades de maíz, frijol y calabaza, base de la alimentación mesoamericana, y pocos huesos de animales y puntas de proyectil, lo que permite suponer que no dependían de la caza o se daba a los huesos un uso que desconocemos. Las muestras de cerámica localizadas en distintos sitios han permitido a los autores citados afirmar que estamos frente a una gran área homogénea con variantes regionales. Destaca el hecho de que las piezas de cerámica más antiguas son parecidas a las de Chupícuaro. Aunque todavía se desconoce la evolución interna de la cultura «Chalchihuites» en este tema se enfrentan las teorías sostenidas por los grupos de Hers y de Kelley, pues las fechas obtenidas por este último en el sur de Durango y en Altavista difieren de las del primero.

QuemadaMuy variadas y atractivas son las alternativas turísticas en Zacatecas. Conforme se sale de su maravillosa ciudad capital, es apreciable bajo ese infinito cielo azul el amplio panorama que ofrece su gran acervo cultural, destacando de sobre manera los importantes vestigios arqueológicos con sus contrastantes características, los cuales no pueden quedar fuera del itinerario de cualquier viajero que tenga la fortuna de visitar este destino.

Aunque sean varios los sitios arqueológicos registrados, no cabe duda que La Quemada y Altavista (y próximamente también la de El Teúl) sean quizás los lugares más características y reconocidas de Zacatecas.  Se puede realizar un recorrido por la zona disfrutando del paisaje. Agradables actividades propias de ecoturismo, fotografía y un excelente esparcimiento. El museo de sitio cuenta con amplios espacios para servicios educativos y didácticos así como para la realización de actividades interactivas.

Mayor información:
Horario: Abierto todos los días del año de 9 a 17 horas.
Contacto: Arqueólogo  Marco Antonio Santos Ramírez.
Tel. 01 (492) 922.50.85 / 01 (492) 922 04 03.  Estos teléfonos corresponden a las oficinas de la delegación del INAH en Zacatecas debido a que no se cuenta con línea telefónica  en este sitio.

Secretaria de Turismo de Zacatecas
Av. González Ortega s/n Col. Centro
Zacatecas, Zacatecas C.P. 98000 México.
Tel. 01 (492) 925.12.77 / 924.40.47
Lada sin costo: 01.800.712.40.78
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